sábado, 11 de abril de 2009
Cinco cosas que tengo que decir.
5. Que cuando dentro de unos años me pregunten si vi a Radiohead en Argentina voy a mentir y voy decir que sí.
4. Que ahora sé lo que se siente ser hincha de un equipo chico porque soy de River.
3. Que me cae bien Cumbio.
2. Si. Eso. Que me cae bien Cumbio. Aunque tilden a los floggers de superficiales y nabos que lo único que revolucionan son peluquerías, yo pregunto, y me pregunto: -¿Qué revolucionás vos? ¿Cambiaste algo en el mundo? ¿Qué cambié yo?
Por lo pronto la flogger esta ya fue tapa del New York Times. ¿Vos fuiste tapa del New York Times a los 17? Yo tampoco.
1. Que en realidad no voy a mentir con lo de Radiohead. Va a ser mucho más divertido como anécdota contar que actividad intrascendente estaba haciendo mientras esos chabones de Oxford les volaban la peluca a más de 30.000 personas.
viernes, 3 de abril de 2009
Cinco sucesos que humanizan a Federer.
5. Va tener un hijo. Si bien su mujer no es santa de mi devoción, celebro que Roger vaya a ser padre. Ese me parece que es el primer punto que lo acerca a ser un chabón común.
4. Ahora dice incoherencias. Es sabido que el desenvolvimiento de Federer en superficies rápidas es superlativo. Entre las explicaciones que se pueden encontrar acerca de por qué fue número 1, encuentro la siguiente: 4, de 3 grand slams, se juegan en terreno rápido (Australia y Usa en rebound ace, Wimbledon en pasto). Ahora, como Nadal aprendió a jugar en cemento y en césped, Rogelio declara en los medios que: - por fin la temporada de canchas rápidas se termina.3. Perdió el número 1. En la disputa que se generó entre Nadal y Federer, yo siempre tomé partido por el español. Su coraje, su actitud de no rendirse nunca siempre me llegó. Y más que nada me conmovía verlo pelear desde el segundo lugar contra un genio que estaba 1. Ahora que es 1, me sigue sorprendiendo como se esfuerza por mantener ese sitio de privilegio. Y también me sorprende como lo tiene de hijo a Federer.
2. El llanto en la final de Australia. En las únicas ocasiones que había visto a Rogelio soltar un lagrimón, fueron en las que se consagró campeón de Wimbledon. Claro que allí era fácil emocionarse un poco. Ganás el torneo más tradicional de todos y encima en la tierra donde se creó ese deporte. Ese leve lagrimeo no me conmovió ni un poco. El que sí caló hondo en mi ser, fue el llanto que tuvo cuando perdió la final de Australia 2009 frente a Rafael Nadal. Allí se permitió llorar de posta, vio cuando la copa pasó delante suyo para ser entregada al de Manacor y estalló en lágrimas.
1. La rotura de la raqueta en Miami. Tengo que decir que no ví en vivo ese momento, dado que en el punto donde se registró el hecho, una compañera de trabajo distrajo mi atención con una pregunta intrascendente. Sí, tuve que conformarme observando en la repetición como Federer hacía mierda su raqueta en la semifinal del Abierto de Miami frente a Novak Djokovic. Pero esta actitud, tan increíble para muchos, parece que no era nueva, que estaba escondida por los laureles del éxito. Como dije al principio, es muy fácil no enojarse cuando todo te sale bien.
Se dice que cuando Rogelio era chico, y daba sus primeros pasos en el circuito, era un pibe con un temperamento díscolo, que se teñía el pelo, era irascible y rompía raquetas. Hasta que, cuenta la leyenda, la madre un día le dijo:-si seguís portándote así Rogelio, no te llevo más a ningún torneo. Y es así que el ex número 1 cambió radicalmente su conducta y se transformó en ese híbrido que jugaba al tenis como nadie pero que en las venas parecía que tenía agua.
Celebro esa actitud visceral que tuvo en Miami y además, también celebro y admito, que rompió muy bien su raqueta.
lunes, 16 de febrero de 2009
Cinco películas para el olvido.
5. Waterworld. Es considerada quizás, uno de los fracasos más grandes de la historia del cine. Pretenciosa, grandilocuente e igualmente vacía. Paradójicamente porque se trata de una película llena de agua.
4. Caballos salvajes. La premisa estaba bien. Era la primera road movie argentina, tenía a actores de prestigio como Alterio y Sbaraglia. Y hasta tenía una frase de antología como: -la puta, que vale la pena estar vivo. Pero de todas formas, terminó siendo otro bodrio del cine nacional.
3. Swept away. Guy Ritchie se había ganado el respeto de unos cuantos con su ópera primera Juegos, trampas y dos armas humeantes y también en gran parte con Snatch, cerdos y diamantes. Pero este director, que también dirigió unos cuantos comerciales, perdió casi toda su reputación cuando filmó Swept away, una remake espantosa de un filme de 1974. Fue protagonizada por su otrora jermu Louise Veronica Ciccone, también conocida como Madonna.
2. Batman y Robin. Joel Schumacher viene a ser como una inversa del Rey Midas, todo lo que toca, lo caga. Un punto a su favor, es que casi todas sus películas arrancan bien. Sólo arrancan. Porque en el transcurrir de las mismas, se van desdibujando y ya para el final, parece que a este director le importa un cuerno si la historia cierra o no y la baja de un cascotazo. No es el caso de Batman y Robin, que es una bosta de principio a fin.
1. Pesadilla 6. Tengo el recuerdo de dos veces en las cuales me sentí realmente estafado en mi vida. Y las dos, fueron con los anteojos 3D. En esta película y en 360 también.
jueves, 12 de febrero de 2009
Cinco nombres que es preferible evitar decir en reuniones sociales.
Siempre garpa en una reunión social, aquel que habla del mundo espectáculo. Que tal actor esto, que aquella película la dirigió sultano y que ese disco es tan bueno que hay que llevarlo a una isla desierta. Pero cómo pierden seriedad esos comentarios cuando escuchamos a esa gente meterse en terrenos pantonosos intentando pronunciar esos nombres o apellidos como los que describo a continuación.
5. The Josua three. Es preferible pecar de ochentoso y referirse a este disco de U2 diciendo a los cuatro vientos: El árbol de Josuá.
4. Charlize Theron. Mejor quedar como ignorante y decir directo lo buena que está la sudafricana esta.
3. Billy Bob Thorton. El mismo problema de la TH. ¿Zorton? ¿Sorton? ¿Zforton? Prefiero decir: ese que le daba a Angelina Jolie.
2. Dan Aykroyd. El famoso de Los Cazafantasmas que no es Bill Murray.
1. Darren Aronofsky. No es recomendable hacerse el langa nombrando a este director.
Cinco imágenes tristes.
No triste de triste, es triste nomás.
5. Que en una cancha de tenis alguien esté jugando con una paleta de paddle.
4. Los cibers con la luz apagada, en un día de calor y sin aire acondicionado.
3. Las computadoras que todavía tienen Windows 95.
2. Los casados que se "liberan" en los casamientos bailando Los piratas mientras sus mujeres los miran.
1. Las caras de reventados cuando se prende la luz del boliche.
Mención recontra honorífica: Los bateristas cantantes.
sábado, 7 de febrero de 2009
Cinco palabras feas.
5. Dinero. Si bien es lindo tenerlo, es bien fea la costumbre de llamarlo de esta manera. Habiendo tantas formas de decirle: vil metal, tela, papota, tarasca o simplemente guita.
4. Rostro. Nadie puede sentirse halagado si le dicen: -que lindo rostro que tenés.
3. Coche. Tiene un halo de vulgaridad sin igual.
2. Cabello. Muy usado en el ambiente peluqueril y por tías viejas sin onda.
1. Prorratear. Una vez vi escrito eso en la facultad y me sonó tan, pero tan feo, que no tuve ni siquiera la intriga de ir a consultar al diccionario a ver que siginficaba.
viernes, 16 de enero de 2009
Cinco nuevos clichés.
5. Que te gusta el cine iraní. A fines de la década del noventa, este era un latiguillo que en ciertos círculos sociales podía llegar a garpar. En estos días, ni a un fanático/a de las películas de Hallmark le sorprende este comentario.
4. Que cuando prendés un pucho viene el bondi. Si Seinfeld estuviese muerto (Dios no lo permita por favor) se revolcaría en su tumba si escuchara esta remanida y ya agotada observación de la realidad.
3. ¿De qué signo sos? Y pensar que cientos de salames, en plan de conquista, siguen apelando a esta pregunta que insultaría hasta la inteligencia de Karina Jelinek.
2. Que a alguien le guste comer pizza fría a la mañana. Ya nadie va a tildarte de loco porque bajonees una zapi fría en plena matina.
1. La pregunta de por qué el pato Donald usa camisa pero anda en bolas. Se hizo infinidad de veces hasta transformarse ya, en algo trillado. Pero esta observación, devenida pregunta, sigue siendo muy buena. Si bien primero habría que cuestionarse por qué habla, y por qué lleva camisa, esto de no usar pantalón es muy raro. Aunque viniendo de un inescrupuloso como Walt Disney, no me extraña.
Mención honorífica: Decir que Harrison es tu Beatle favorito. George era el más místico, el de perfil más bajo y el que metía pocos temas en los discos. Pero esas canciones, le peleaban mano a mano a las de John y Paul, y a veces hasta las cagaban a trompadas. De esto se dio cuenta mucha gente, lo cual hizo que muchos más se avivaran que quedaba bien decirlo, y todos esos sujetos transformaron a esta elección en un lugar más común que la costanera.
domingo, 11 de enero de 2009
Cinco grandes canciones de 2008.
5. Human. The Killers. Muchos esperábamos ansiosos el tercer trabajo de esta banda de Las Vegas. Tras ese sorpresivo y knockeador debut que fue Hot fuss, Brandon Flowers y compañía apelaron demasiado a la grandilocuencia y sólo aprobaron con el correcto Sam´s Town (que de todas formas dejó un clásico inoxidable como read my mind). Esta vez, con su tercer disco, Day & Age, los asesinos de Nevada también fueron al frente, pusieron tres delanteros y encima metieron este golazo llamado Human.
4. Time to pretend. MGMT. Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser conforman este duo que en sus comienzos sólo tocaban la canción de los cazafantasmas. El año pasado, de la mano del productor de Flaming Lips, Dave Fridmann consiguieron un debut impecable. Oracular spectacular es uno de esos discos que cierra por donde lo escuches, con influencias que van desde New Order hasta los Rolling Stones, y que además, tiene un tema como Time to pretend.
3. Supernatural superserious. R.E.M. Rapid Eye Movement se ha transformado hace años ya, en una banda grande. Pero también, de un tiempo a esta parte, los de Athens se habían puesto un cacho blandengues. Por suerte en 2008 nos cerraron el tuje a todos los que pensábamos eso y pelaron Accelerate, un disco enérgico, urgente, que nos recuerda aquellos viejos buenos de tiempos de Murmur, Out of time o Automatic for the people. Supernatural superserious, el que fue el primer corte de este último trabajo, es un gran botón de muestra.
2. Standing next to me. The Last Shadow Puppets. Alex Turner, el vocalista de Arctic Monkeys se cansó de tener éxito con su banda, entonces en su tiempo libre se juntó con Miles Kane, cantante de The Rascals y formaron TLSP. El disco de esta suerte de proyecto paralelo pasa sin pena ni gloria, pero tiene Standing next to me, una de esas canciones que parece que las venimos escuchando de toda la vida. Puede que sea por su aire retro, o porque se parezca a A song for the lovers, aquel inolvidable tema del disco debut de Richard Ashcroft.
1. Rock and roll train. AC/DC. Los hermanos Young lo hicieron de nuevo. Y obvio que hicieron lo mismo de siempre. Aunque esta vuelta, de la mano de Brendan O'Brien consiguieron un sonido más corpulento, cargado de cambios de ritmo, algo que se refleja en Rock and roll train, una gema que está a la altura de grandes clásicos como Who made who o You shook me all night long.
viernes, 19 de diciembre de 2008
Cinco de esas banalidades que pueden llegar a irritarme levemente.
Esas pequeñas cosas que le pueden romper las guindas a cualquier hijo de vecino. Y hasta al vecino mismo.
5. Vas en un auto en los asientos traseros, es verano (el vehículo carece de aire acondicionado), estás en pantalón corto, tu pierna hace contacto con la gamba de otro chabón y cuando te das cuenta, notás que estás adherido por la transpiración de ambos.
4. Fiesta de 15 o casamiento. Cuando en alguno de estos eventos te toca sentar con algún familiar medio ganso o con gente completamente desconocida que te habla de temas tan interesantes como el TC 2000 o de qué bueno está el ringtone del silbido de Kill Bill.
3. El acto obligado de elogiar a un bebé. ¿Por qué andar adulando a un bebé, sólo porque es un bebé? Si el bepi es horrible, no hay razón para decir que es hermoso.
2. Los que escuchan música en el celular sin auriculares. ¿Por qué hay que soportar a esta gente que anda por la vida exhibiendo a los cuatro vientos sus efímeras preferencias musicales?
1. Los que te preguntan si todo bien. Si no sabés cómo estoy, ¿por qué supones que voy a estar bien? Lo que más indigna, es la formulación de este saludo. En la primera parte, te plantean la pregunta: ¿Cómo andás? Pero como tu respuesta no les importa ni un poco a estos hijos de puta, sueltan el todo bien totalmente despreocupados, ya sea por tu estado anímico, emocional o de facebook.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Cinco reflexiones sobre el aburrimiento.
5. Cuando estás con alguien que es más aburrido/a que vos. Lo peor que le puede pasar a alguien que está aburrido es que aparezca otro aburrido. En este caso menos por menos es igual a menos y es irremontable. ¿Por qué? Porque el aburrido está esperando a que el otro se le ocurra algo maravilloso para hacer, y es bueno saber, que a los aburridos jamás pero jamás, se les va a prender la lamparita de la diversión.
4. Todo conspira contra nuestro divertimento. Cuando estás en esos períodos de tedio, hastío y desinterés, nunca aparece ese compinche, ese levanta fiestas, en resumen, ese barriletero que siempre tiene el plan salvador para rescatarte de la monotonía. Por otra parte, cuando estás embotado, nunca hay algo decente para ver en televisión, nadie te llama para saber si seguís existiendo y todas las chicas seguramente tienen algo que hacer.
3. El alcohol. Así como el alcohol es conocido por destrozar sin piedad algunas de nuestras neuronas, también es un célebre asesino del aburrimiento. Lo que pasa, es que cuando uno está en ese estado de embole extremo, casi al borde de la enemistad con la vida, ni el escabio te pega. Podés tomarte 34 fernets, 55 cervezas, hasta 72 speeds con vodka y seguro vas a seguir con la misma sensación de mierda, y con la misma cara de orto.
2. Matar el tiempo. Si bien existen los fundamentalistas de la vida que declaran a los cuatro vientos: Si les sobra tiempo, dénmelo a mí, que lo mato por ustedes, es muy triste la sensación de no saber que hacer con el tiempo. Uno es demasiado "intelectual" como para ir a consumir horas a un shopping y demasiado pajero como para ir a ver una maratón de cine alemán.
1. Los que la pasan "bien" tomando mate. ¿Me pueden decir que carajo tiene de bueno ese ritual de mierda que es tomar mate? Detesto a la gente que lo toma como pasatiempo y lo enaltece hasta niveles estratosféricos. Vení y nos tomamos unos mates, dicen los pelotudos. ¿Y en qué mierda me va a cambiar la vida andar chupando agua caliente por una bombilla? Después si querés, para rematarla, tomamos agua de una bolsa de agua caliente. Pelotudos.
domingo, 30 de noviembre de 2008
Cinco molestias que acarrea la lluvia.
Así que Gene Kelly, andá a cantarle a Gardel. Y llevá paragüas.
5. El paso estratégico. Es sumamente arduo y trabajoso ir adivinando, cual rayuela in the rain, que baldosa está floja y cual no. Igual siempre uno termina con los pepés ensopapados.
4. El paragüas. Adorado por algunos, denostado por otros, el paragüas es una de las cosas más incómodas que existen sobre la tierra. Si bien es mucho mejor estar al resguardo de esta mini sombrilla, su acarreamiento es totalmente molesto. Ni que hablar de su inutilidad en los días de mucho viento.
3. Después refresca. Siempre está el pelotudo que en alguna conversación se disfraza de pronosticador y augura: - No, lo bueno, que ahora para y refresca. Ésta refresca. Después de soportar litros y litros de agua que cayeron del cielo, hay que aguantar el calor que por la humedad excesiva se torna insoportable.
2. La imposición de un nuevo peinado. La humedad, uno de los males que vine adherido a la lluvia, hace que nuestro pelo luzca diferente a como suele presentarse cotidianamente. A algunos/as se les infla y otros/as se les achata. A ver Teté, a mover las cabezas.
1. El plan obligado para la lluvia. Detesto que la lluvia imponga planes. Odio escuchar a los locutores de radio decir: -qué lindo que está para quedarse en casa. Pero porqué no te quedaste en casa vos nabo. O los que siempre proponen originalidades como ir de shopping, al cine o el ya vetusto programa de tomar mate con tortas fritas. Y encima ni sé lo que son las tortas fritas.
martes, 18 de noviembre de 2008
Cinco cosas que pasan por teléfono.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Cinco canciones para estallar en llanto.
5. I just don't know what to do with myself. The white stripes. Un alegato ultra explícito que cuestiona la propia existencia. Ideal para escuchar cuando uno no se aguanta ni a sí mismo.
4. The sounds of silence. Simon & Garfunkel. Cubierto por una atmósfera de tristeza todo el tiempo, este tema de Paul y Art te puede hacer sentir como un domingo a la tarde un viernes a la noche.
3. Nothing compares to you. Sinead O'Connor. Si bien esta canción fue escrita por Prince, la que le puso el alma fue la loca Sinead. Esta pieza refleja como pocas, esa sensación que te queda cuando te dejan, valga la paradoja.
2. Lost cause. Beck. Nunca dudé del talento de Hansen, es más, soy fan del rubión este desde su disco debut (Mellow gold, 1994). Pero siempre me pareció un superficial, su obra no me llenaba del todo porque no lograba conocerlo a el como chabón. Hasta que en 2002, su novia lo dejó y el sacó todo lo que tenía adentro con el doloroso Sea change, disco del cual destaco esta canción que en castellano se titularía Causa perdida.
1. All apologies. Nirvana. Una canción que rebalsa resignación y desgano, pero que sobre el final, te da una luz de esperanza. Una luz que el bueno de Kurt, se encargó de apagar.
Cómo canta y como se banca el primer plano la rapada.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Cinco injusticias de la vida.
5. Que no esté más Wendy’s en Argentina. Una hamburguesa brillante, como pocas, como ninguna. Como buena cadena de comida rápida pasó fugazmente por la Argentina, para nunca más volver. Recuerdo con un lagrimón que cae sobre mi rostro, como me reía socarronamente de la gente que decía: -Wendy´s es malísimo, Mc Donald’s es mucho mejor. Y esa gente de la que me reía, es la que ríe ahora, pidiendo una cajita feliz.
4. Que se haya perdido la costumbre de ir a comprar un disco. ¿Dónde quedó esa emoción de ir a la disquerías y comprar el último trabajo de nuestro artista favorito? Internet y los altos precios de los discos mataron ese entusiasmo y ansiedad de querer llegar rápido a casa, romper el celofán, escuchar el disco y leer el librito.
3. Que Starbucks se instale en la Argentina. Sabido es que a los argentinos les gusta incorporar cualquier costumbre foránea que ande dando vueltas por ahí. Cuando ya parecía que el vaso estaba colmado con la importación a estas tierras de Halloween, siguen yendo por más. Hace algún tiempo se instaló por estos lares la cadena de cafeterías yanqui Starbucks. Es realmente un despropósito que atenta directamente contra nuestras costumbres de toda la vida. ¿Qué es eso de ir a comprar café para llevar? Es un atentado al ritual de sentarse en un bar a tomar un feca, una provocación a la eliminación de la charla. No compremos por favor esta tilinguería gringa y sigamos yendo a los viejos bares a debatir, a discutir, a conversar o a lo que fuere. Y sobre todo, por favor, que no se pierda ese gesto que con el índice y el pulgar, forman una c, que no se pierda.
2. Pobre coyote. Esta es una de las injusticias más grandes de la historia de los dibujos animados. Por favor que me expliquen qué gracia tenía ver al infortunado coyote esmerándose por crear la gran trampa para atrapar al pelotudo del correcaminos y siempre fallar en el intento. Cuál era el divertimento de ver a ese pobre santo fracasar una y otra vez, intentándolo todo, levantando la bandera del estoicismo, la perseverancia y la voluntad infinita para terminar viendo al otro idiota riéndosele en la cara. Indignante.
1. Que todos vivan de Polosecki. Fabián Polosecki fue un periodista que tuvo un fugaz paso por la televisión a comienzos y casi mediados de los 90’s. Polo hizo programas como “El otro lado” y “El visitante”, donde con su particular sensibilidad narraba y se involucraba a través de sus increíbles entrevistas a marginales, prostitutas, drogadictos y muchos otros personajes. Hoy Gastón Pauls, Matías Martín (veáse Ser urbano, La Liga y demases) y muchos otros viven del legado del Fabián Polosecki, quien decidió poner fin a su vida arrojándose a las vías del tren, en Tigre. Y digo que viven del legado porque sus programas son meras copias de la obra de Polo, pero con una particular diferencia, Polo no actuaba, se involucraba de posta.
viernes, 12 de septiembre de 2008
Cinco tipos demasiado correctos.
5. Facundo Arana. Buen actor y súper fachero. Pero siempre, siempre en una postura exagerada de buen chabón. Si man, no tenés que decir que sí a todos los autografos y a todas las fotos que te quieren sacar las presidentas de los clubes de fans. Pará un poco.
4. León Gieco. El estereotipo del políticamente correcto. Nunca un comentario polémico, jamás una desubicación. Todo lo que dice y lo que canta mantiene ese halo de compromiso, que es tan exacerbado que hasta termina siendo sospechoso.
3. Bono. La versión irlandesa del bueno de León (ver punto 4). Pero con más fama, más guita y más rock.
2. Roger Federer. Uy. Que casualidad que justo quedó en el puesto número 2, él que siempre fue 1. Pero bueno, resulta que Rogelio, es un flaco que juega al tenis como nadie. Pero como nadie posta en la historia de este deporte. Es un placer verlo desplegar su exquisito talento y es imposible no deleitarse con su estilo tan completo. Saque, drive, revés, volea. Todos los tiros, menos el de gracia.
1. Enzo Francescoli. Como buen gallina que soy, me duele en el alma que el Enzo ocupe un lugar en este listado. Pero lo debo admitir. El yorugua era más aburrido que las películas de Hallmark. Y encima, siempre arrugaba contra Boca. Perdón Príncipe, lo tenía que decir.