sábado, 24 de mayo de 2008
Cinco momentos fundamentales de la historia de la TV.
5. Lo que dijo una de las Bandana. Una de las integrantes de ese efímero grupo de chicas que supo tener éxito a comienzos de esta década, confesó una terrible verdad en el programa de Mirtha Legrand. Chiquita, siempre punzante en sus cuestionarios a invitados, le preguntó a una de ellas (a la rubia, Virginia): -Che, pero que éxito que están teniendo, es impresionante. Se deben estar llenando de plata, no? A lo que la joven blonda contestó: -Para nada, nosotras no vemos un mango, toda la guita se la llevan los productores. Honestidad brutal.
4. Lo que dijo Charly García. Cómo olvidar aquella visita de Charly a lo de Susana Giménez en la que la rubia conductora, al verlo bastante saludable le dijo: - Charly, que lindo, estás más gordito. Y el bigotón la calzó de volea y la clavó en el ángulo: -vos también.
3. El final de Seinfeld. La serie del comediante Jerry Seinfeld transcurrió durante sus nueve años de existencia, sin ningún momento emotivo, y eso en parte, fue lo que la hizo una de las más grandes tiras de la historia de la televisión. Pero cuando menos lo esperamos, ese momento emotivo llegó y fue en el capítulo final. Un compilado de recuerdos de lo mejor de la serie con Good riddance (time of your life) de Green day de fondo. Un final que a todos los fans nos hizo poner de pie, para aplaudir e ir a buscar un pañuelo.
2. Nada se compara a Sinead. Allá por 1992, la cantante irlandesa Sinead O' Connor estuvo en el emblemático programa Saturday Night Live. Recuerdo que la loca hizo un cover del tema War, de Bob Marley. Al terminar esa performance, todos quedamos absortos frente a la pantalla cuando la pelada peló una foto del Papa Juan Pablo II y la rompió. Una imagen muy fuerte que jamás olvidaré.
1. La muerte de Roy. De niño solía deleitarme con la serie animada Robotech (ahora de grandulón también pero bue..). El tema es que recuerdo un momento en el cual mi vida cambió. Siendo niño recibí un golpe terrible del señor televisor: La muerte de Roy Fokker. El más capo, el más carismático, el más fachero, el más valiente, el más de lo más de la serie, de un momento a otro, cuando nadie lo esperaba, palmó. Fue la cruda irrealidad.
Mención honorífica: Los canas y los stones. Okupas fue una serie ejemplar de comienzos de esta década que brindó momentos inolvidables. Entre ellos, aquel en el que se produce un allanamiento en la casa de richard. En plena redada, uno de los policías ve que hay un equipo de música en pause, toca el botón (valga la redundancia) y arranca la versión de los Rolling Stones del tema My girl, de The Temptations. Una canción hermosa para un momento terrible.
Disfruten el final de Seinfeld. De nada.
sábado, 17 de mayo de 2008
Cinco bellezas polémicas.
5. Reese Witherspoon. En cada ocasión que nombro a la actriz de Legalmente Rubia, se abre la controversia. Todavía no conozco a otro chabón que se sienta atraído por esta simpática rubia que también supo trabajar en la inteligente comedia de Alexander Payne, Election.
4. Drew Barrymore. Su historia ya me genera un afecto especial. Tiene un pasado nefasto, plagado de drogas y alcohol, pero la loca supo recuperarse y ahora es una de las actrices más cotizadas de Hollywood. Ese valor para resurgir, para salir desde el fondo y llegar a lo más alto, tiene un valor inconmensurable. Que en The wedding singer está gorda, que tuerce la boca cuando habla, nada. Nada de eso importa. Es una de esas minas de las que puedo decir, con esta me caso.
3. Mandy Moore. Suelen atribuirle cara de tonta. A ver si en el mundo real se animan a decirle eso cara a cara. Si es que les da bola.
2. Ashlee Simpson. Si, está linda. Pero me gusta más su look rubión. Algunos la acusan de narigona sin gracia, sin embargo, a mí me gusta mucho más que su hermana, el gato Jessica.
1. Narda Lepes. Creo que Narda genera más discusión que el Bilardismo y el Menotismo, el bosterismo y el gallinismo y el peronismo y el radicalismo. Para mí Narda es especial. No me animo a decir que es linda, pero su carisma, su manera de hablar y su conocimiento de música me compraron para siempre. Pero si, tiene muchos pelos en los brazos. Todo no se puede.
sábado, 10 de mayo de 2008
Cinco cosas más del MSN.
5. Cuando no te contestan. En alguna gente y en algunos momentos de la gente existe una paranoia cuando alguien que realmente estimás no te contesta. Mirás el estado y decís: - pero está conectada, por qué no me contesta? Y seguís con la reflexión: - Debe ser que se olvidó, se fue y no cambió el estado, puede pasar. Pero uno siempre o a veces, depende el estado anímico, sospecha. No sé, en algún tiempo me afectaba, ahora como que le resto importancia y yo también me voy olvidándome el "conectado" puesto. Tomá.
4. Los estados de ánimo. Es materia discutible. No se sabe si lo ponen para llamar la atención o porque realmente están mal. Pero... ¿por qué comunicarlo a los cuatro vientos? ¿Por qué todos tienen que saber tu estado de ánimo? Si estás triste, contáselo a los que querés. Igual es para discutir, como decía al principio. Si ves a alguien que dice estoy mal, es inevitable interesarse, sería muy descortés de nuestra parte ignorar un estado de ánimo así y no ayudar al otro preguntándole por lo menos que le pasa.
3. Los contactos de relleno. Siempre tenemos por ahí en nuestra lista de admitidos gente con la que no hablamos nunca. Están porque están. ¿Pero para qué? Creo que a esos contactos no se los borra, porque a la gente que se elimina es a aquella que hace algo malo. Y estos no hacen nada, están ahí, pero ni siquiera hablan.
2. La persecución. Cuántas veces perdemos nuestro valioso tiempo pensando. ¿Me habrá borrado? ¿Cómo puede ser que no se conecte nunca? Y ahí es cuando decimos el triste: - se debe conectar a la noche. Pasa que a veces es mejor pensar eso, que saber de posta que te borraron. Eso si que es triste.
1. La impunidad. Lo bueno y lo malo del MSN es la impunidad. Ah sí. Ahí somos todos capos, decimos todo lo que sentimos. Por ejemplo con las chicas: sin el cara a cara somos todos (yo soy uno de ellos) ocurrentes, verborrágicos, simpáticos, carismáticos y chistosos. Y después en el cara a cara es como que cuesta un poco más. Y más si es alguien que te gusta. Me parece que no hay que tener demasiado en cuenta al msn y vivir más la vida en persona. No sé, a veces me parece que hay que guardarse ese falso coraje e intentar ser todo eso que somos en el msn, pero cara a cara. Pasa que es difícil.
sábado, 3 de mayo de 2008
Cinco cosas que caracterizan a los recitales (de rock).
5. El arrepentimiento. Y sí. Pasa. Cuántas veces dijiste:-mejor voy a platea así estoy más tranquilo. Pero cuando estás ahí, sentado como un perejil, viendo como la gente salta y se divierte, decís: -¡Puta! Porque no habré ido a campo. Es más, estoy tan lejos que la verdad no sé si es Jagger o Juanse ese canta.
4. El que vende más barato. Siempre aparece cuando estás saliendo del show el que te vende la remera del grupo en cuestión. El tema, es que este sujeto antes de entrar a la cancha te vende la remera al precio de una Lacoste, y cuando salís, te la ofrece a la mitad de lo que cuesta una Hering de segunda selección.
3. El olor ese. Lejos, pero muy lejos estoy de ser un fundamentalista de los cigarrillos sin marca. Es más, ni siquiera soy un asiduo consumidor. Pero que lindo es entrar a un show y sentir ese olor, te pone en clima. Sin ese olor, los recitales no serían lo mismo.
2. La estupidez de los cantantes. Esto es algo que no me gusta. Y es cuando los cantantes, casi siempre los que vienen de afuera, empiezan a decir onomatopeyas para que la gente repita. Y ahí es cuando es la gilada arremete con el eo, eo, eo. Y así con toda estupidez que se le ocurra al frontman de turno. Que bronca que me da.
1. La espera. Ya pasaron las bandas soporte y estás esperando el show principal. Esa ansiedad, esa expectativa, es algo sin igual. Y ese disco de una banda que no tiene nada que ver, que suena de fondo para matizar la espera, al otro día, seguro que te termina gustando. A mí pasó.
sábado, 26 de abril de 2008
Cinco cosas que denotan falsedad.
5. Justo estaba pensando en vos, te iba a llamar. Típica del doble cara. Lo llamás y te dice eso. Mentira, ni se acordaba de que existías pero te tira esa para limpiar su culpa. Lo peor es que a veces uno se lo cree.
4. ¡Que hacés negrito, viejo o capo! Jamás tomes en serio a alguien que te llama de esa manera.
3. La mano muerta. Nunca le confíes nada a alguien que te saluda con la mano flojita. El que va de frente, de posta, te da la mano fuerte y te mira a los ojos. Para darme la mano como doncella, dejala guardada en el bolsillo.
2. Buen finde. Alguien verdaderamente transparente no te augura un buen período de descanso en forma abreviada. Nada de finde, es fin de semana. Para decir finde no digas nada.
1. El que al minuto de conocerte ya te achicó el nombre. Por suerte es uno de los más fáciles de reconocer. Al toque te cortan el nombre o hacen un diminutivo con el. Está bueno que a uno no lo llamen solemnemente por el nombre completo, pero tampoco tan rápido.
viernes, 4 de abril de 2008
Cinco temas para sacar la loca que todos llevamos dentro.
Este es un manifiesto acerca de canciones que hasta el más macho de los machos (un macho como yo por ejemplo) no puede resistirse a escuchar. Subí el volumen máquina y dejate llevar.
5. Navidad. Miranda! Claramente todos los temas de esta banda son bastante blandos y cualquier recio se sentiría avergonzado de ser descubierto escuchando cualquier sencillo de esta agrupación. Pero Navidad, el tema en cuestión, es una canción de confusión amorosa sin ningún desperdicio. Tengo que admitirlo, en la versión en vivo, hay varios momentos en los que se me pone la piel de gallina.
4. Crazy for you. Madonna. Vas en el auto, subís los vidrios negros, y tarareás a fondo esta perla de 1985. Los gustos hay que dárselos en vida.
3. Morrisey. Leo García. Un manifiesto gay hecho y derecho. Un lindo tema para escuchar mirando por la ventana del bondi. Obviamente mirando a alguna mina.
2. Baby one more time. Britney Spears. Una Britney Spears de colegiala cantaba este recontra hit en el que suplicaba que le den una vez más. En ese momento con todo gusto, ahora que te hacés la reventada, lo tendría que pensar querida.
1.Dancing Queen. Abba. Quizás el himno gay por excelencia. Está bueno tenerlo a mano en el mp3 y escucharlo una mañana de sol, para salir radiante.
Cinco cosas que deshonran al MSN.
5. El mal uso del lenguaje. Todo bien con que hay que escribir rápido y uno a veces tiene muchas ventanas de conversación abiertas y tiene que responder con celeridad, velocidad y ocurrencia . Pero, seamos sinceros, se tarda el mismo tiempo en poner QUIERO y KIERO, NO y NAA, NO ESTOY y NO TOY, además, queda feo. Por favor, el castellano es una lengua muy rica, no hagamos dieta con ella.
4. El uso desmedido de emoticones. Está muy bien expresar alegría y estados de ánimo de forma gráfica. Pero realmente me indigna de todo corazón que una conversación se nutra casi exclusivamente de emoticones. Los jajaja exagerados, la carita esa que se ríe, el logo de movistar. Por favor, tiene que haber un ente que regule esto.
3. Los nicks largos. Creo que hay gente a la cual, si le dieran una página entera para nickearse lo haría. Repudio nicks del estilo: Fulano te amo muchísimo (ícono de corazón), sos lo mejor que me pasó en esta vida (carita de felicidad) que solo es un rato y hay que disfrutarla. Empecé abogacía. En la pile, estudiando, parcial el martes y no llego. Esta noche fiesta en el club (carita de fiesta con espanta suegras). Si tienen ganas de escribir tanto, curtanse y hagan un blog.
2. El NO DISPONIBLE. Si no estás disponible, para que demonios te conectás. Está bien un rato, pero hay gente que sistemáticamente se pone en ese estado. Seguramente no tienen nada para decir.
1. Y para finalizar, el número 1. El que se lleva todos los galardones es el siguiente: La gran, Gran Hermano. Es decir, cuando en el nick o en el mensaje personal escriben: "en la pile" o "viendo una peli". No está bueno saber lo que hace el otro todo el tiempo. A ver si se animan a poner "en el baño".
Desde ya, no me den bola. Seguramente si estas cosas no estuviesen, el MSN sería un más aburrido. Y yo no reflexionaría acerca de esto.
lunes, 24 de marzo de 2008
Cinco cosas que se hacen con resaca.
5. La resaca provoca una sensibilidad especial. Y un programa que no se puede evitar ver en estado de rotura es El portal de las mascotas. La angustia del domingo llega a su climax cuando el amo se reencuentra con su mascota. Un golpe bajo ideal para un pedo triste.
4. Es típico despertarse un sábado al mediodía y encontrarse en la T.V con programas bailanteros. Siempre hay dando vueltas algún pasión de sábado por ahí. Y nos quedamos viéndolo, quizás con ganas de cambiar, pero la tele está sin audio y que se yo donde está el control remoto.
3. Es maravilloso ir a dormir la siesta un domingo a la tarde escuchando una transmisión de fútbol. La mezcla de somnolencia y el ritmo vertiginoso del relator es una combinación tan explosiva como la del speed con vodka.
2. Una de las ventajas que a veces presenta la resaca es una especie de relajación con malestar. Ese estado permite digerir mejor las cosas. Por ejemplo la música. Si hay un disco que todavía no te convence demasiado, dale una oportunidad escuchándolo en estado de quiebre.
1. Hacer deporte. La práctica deportiva es ideal para evitar las típicas depresiones dominicales que se agudizan en el estadio resacoso. Corrés para olvidar y transpirás para eliminar toda la porquerías consumidas la noche antes. Si, definitivamente el deporte hace bien.
viernes, 21 de marzo de 2008
Cinco olores irresistibles.
5. El olor a verano. Cuando las veredas están mojadas y comienzan a secarse empieza emerger una fragancia a humedad arrolladora. Ahí es cuando nos damos cuenta que estalló el verano.
4. El olor a carne cruda. Uno de los placeres más grandes de la vida es ir a la carnicería y quedarse percibiendo el olor a lomo, novillo, falda entre otras especies. Y sí, de carne somos.
3. El olor a asado. Es uno de uno de esos olores que para mí, superan ampliamente al objeto tangible. El olor asado no se compara con nada. Ni siquiera con el asado mismo. Es un olor tan seductor, que despierta tantos sentidos y expectativas, que luego, ni el más eximio asador puede complacer.
2. El olor a nafta. Desde niño recuerdo ir en el asiento trasero del auto dejándome llevar por ese aroma afrodisíaco de la nafta super que salía desde el surtidor al vehículo de mi padre.
1. El olor a nuevo de un auto. Lo más lindo de tener un auto nuevo, es el olor a nuevo. Ni la dirección hidráulica, ni el mp3, ni las llantas de aleación, ni nada. Lo que garpa de posta, lo que te eriza la piel, lo que te hace poner la carne de pollo, lo que te da adrenalina, es sentir ese olor a inmaculado que tiene apenas te subís.
miércoles, 12 de marzo de 2008
Cinco películas para llorar.
5. 21 gramos. Película del director mexicano Alejandro González Iñarritu en la cual se mezclan varias historias trágicas. No tenés sangre si no se te mueve un pelo cuando Sean Penn, que espera un trasplante de corazón, se esconde en el baño de su casa a fumar.
4. La sociedad de los Poetas Muertos. Film de 1989, ganador de un Oscar a Mejor guión original, protagonizada por Robin Williams. Recuerdo de esa película una escena que me hizo lagrimear y es cuando Williams (hace de profesor de un colegio conservador de Vermont) es echado del recinto y sus alumnos se revelan, se paran arriba de sus pupitres en señal de protesta al grito de: ¡Oh captain, my captain! Una frase de Walt Whitman que su profesor les había enseñado.
3. Las reglas de la vida. El título original de esta buena peli de 1999 es The Cider house rules. Tiene actuaciones brillantes de Michael Caine y de Tobey Maguire. Pero justo la escena más conmovedora, compromete una parte fundamental de la trama de la película. La historia transcurre en un orfanato y tuvo siete nominaciones al Oscar, pero no ganó ninguno. Lloren chicos, lloren.
2. Bailarina en la oscuridad. Una actuación desgarradora de Bjork en su primera y única hasta el momento, incursión en el mundo del cine. La película es una angustia constante que te hace romper en llanto cada dos minutos y encima, te deja con ganas de romper la cara de Von Trier. Lars querido, no podés hacer sufrir tanto a Bjork.
1. Bambi. Esta película demuestra a las claras que Walt Disney no era un buen tipo. ¿A cuantos niños hizo llorar el papá de Mickey con la muerte de la mamá del ciervo? Que tipo frío este Walt.
Para mirar con un pañuelo, el puesto número 4.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Cinco razones por las que los lentos no deberían volver.
5. Meterían presión. El corte abrupto de la música “movida” para pasar a los lentos ejercería mucha presión sobre el perejil promedio. Mejor mantener siempre el mismo clima y no establecer un determinado momento para ir a “encarar”.
4. Se perdería la informalidad. Los lentos le darían a las fiestas un marco de seriedad innecesario. Es mucho más difícil entrar a una conversación con un chiste en el marco de solemnidad que plantea la música romántica.
3. Obligación y culpa. Uno en una fiesta no tiene la obligación de ir a hablar con una mina, siempre está bueno, pero a veces no tenés ganas, o no te animás. Pero los lentos, instalarían ese momento como una “obligación”, lo cual sería muy nocivo y si no lo hacemos quedaríamos marcados como cagones.
2. Autodefensa. Creo que ante los lentos, las mujeres se pondrían innecesariamente a la defensiva. Quizás por sus cabezas pueden rondar pensamientos como: -pero si no me vino a hablar en toda la noche. ¿Ahora porque están los lentos viene? Mejor le digo que no. Y ahí, por esa conjetura, un pobre infeliz se va con la cabeza gacha.
1. Pregunta complicada. Por último creo que hay poca gente con el coraje suficiente de ir y decir directamente: ¿Bailás?
Igual no tomen demasiado en serio estos comentarios, porque son de alguien que se hace demasiadas preguntas.
sábado, 1 de marzo de 2008
Cinco canciones para empezar a cambiar la historia.
5. Maniac. ¿Qué será de la vida de Michael Sembello? La cosa es que el tipo este hizo una canción genial para la película Flashdance (1983). Desborda emotividad por donde la escuches y es, como diría el bambino Veira, un inflador anímico terrible. Cuando la escucho me dan ganas de hacer el repiqueteo de Jennifer Beals.
4. Candy. Iggy Pop. Brick by brick es uno de los mejores discos de la iguana, y Candy, es de esos temas que nunca nos vamos a cansar de escuchar. El uouououo oh de Kate Pierson (la de B’52), es lo que convierte en inmortal a esta canción de 1990.
3. Common people. William Shatner and The Von Bondies. Resulta que al protagonista de Star Trek (Viaje a las estrellas) un día se le dio por hacer música y sacó un disco que dejó una perla como esta versión del tema de Pulp. Una canción más épica que Gladiador y Corazón Valiente juntos.
2. I will survive. Cake. Este es uno de esos casos en que el cover supera a la versión original. Y acá, hay doble mérito, porque la original de la gorda Gloria Gaynor, parecía inigualable. El momento cumbre es ese encantador solo de guitarrita.
1. Read my mind. The Killers. Es de esas canciones que te hacen pensar: - la puta que vale la pena estar vivo. Emotiva, esperanzadora, alegre y triste al mismo tiempo, este hit de la banda de Las Vegas, ya se convirtió en un himno de esta década.
Mención especial: The Universal. Blur. El tema arranca bien abajo, casi tan abajo que si no tenés el volumen en 25 por lo menos, casi que no lo escuchás. Damon Albarn empieza cantando como en secreto, tímidamente hasta que la canción explota a los 2 minutos y 9 segundos. Las fanfarrias y la voluntad de Damon te dan una manija como para ir a cruzar Los Andes en pony.
martes, 26 de febrero de 2008
Cinco grandes del deporte, y de la vida.
5. Eric Cantona. Desplegó todo su talento allá por los 90’s en Manchester United. Pero además del virtuosismo exquisito que exhibía en su juego, también mostraba a menudo su lado oscuro. Injustamente, el francés, que solía llegar a los entrenamientos en una Harley Davidson, va a ser recordado por siempre por su peor jugada, la patada voladora que le propinó a un molesto plateista.
4. Paul Gascoigne. Fue considerado uno de los mejores mediocampistas ingleses de la historia. No parecía un jugador británico, su estilo estaba más emparentado al de un futbolista argentino o brasileño. Claro que tanto talento, fue eclipsado por sus recurrentes excesos (el alcohol y las drogas eran tan frecuentes en su vida como sus gambetas). Lejos de ser un jugador violento, aunque sí temperamental, una vez se le a tiró a un rival desde atrás de manera descalificadora. El resultado: rival ileso y Paul con rotura de ligamentos cruzados.
3. Gastón Gaudio. Injustamente criticado por su temperamento, el gato está en la historia grande del tenis argentino. Junto a Vilas y Sabatini, son los tres únicos tenistas nacionales ganadores de Grand Slam. Además posee una característica que lo diferencia de los demás. Es un ídolo terrenal, una persona que siente y que a veces la pasa mal en el laburo, como vos o como yo, pero con un revés de la puta madre.
2. Goran Ivanisevic. Llegó a ser número 2 del mundo en 1994 detrás del aburrido Pete Sampras. En 2001 Goran estaba en el puesto número 125 del ranking de la ATP, lo que resultaba un obstáculo para participar del torneo de Wimbledon. Como había sido finalista del torneo inglés en tres ocasiones, le otorgaron una invitación especial para participar del certamen. Así, cuando nadie lo imaginaba, el bombardero croata (el animal metió 206 aces en esa edición de Wimbledon) se alzó con el trofeo superando en una final súper emotiva a Patrick Rafter por 6-3 3-6 6-3 2-6 9-7. Como buen transgresor, cuando finalizó el partido se rió del tradicionalismo del All England, peló cuero, ensayó una vuelta olímpica y se colgó la bandera de Croacia. Un grande.
1. Flavio Zandoná. Jugador de fútbol argentino de la década del 90. Supo jugar en San Lorenzo y en Vélez Sarsfield, con este último equipo fue campeón del mundo en 1994, superando al Milán en la Copa Intercontinental. El principal valor agregado en el juego de Flavio (me atrevo a decir el único) era su potente remate no sólo de larga, sino también de corta distancia. Acá lo demuestra con la trompada que le embocó al pesado de Edmundo (jugador de Flamengo en ese entonces) en la Supercopa de 1995, la jugada que supo inmortalizarlo.
sábado, 23 de febrero de 2008
Cinco grandes canciones con enormes videos.
5. Cómo olvidar a Richard Ashcroft caminando por una vereda, llevándose por delante a la gente y cantando con la mirada perdida. Un excelente testimonio visual de Walter Stern para uno de los himnos de fines de la década del 90. Bittersweet simphony de The Verve es la canción indicada para escuchar y llevarse el mundo por delante. A ver, permiso.
4. Un grupo de locos bailando una coreografía disparatada y demencial en la puerta de un complejo de cines. Esa encantadora barrabasada imaginó y protagonizó Spike Jonze para la pegadiza Praise you de Fatboy Slim.
3. Un joven Jagger con pantalón blanco canta en la puerta de un edificio esperando a su amigo Keith Richards, quien viene caminando por el East Village de New York. Waiting on a friend es uno de los puntos sobresalientes del sobresaliente disco de los Rolling Stones Tattoo you, de 1981. Un dato: el edificio donde está parado Mick esperando a Keith, aparece en la tapa del disco de Led Zeppelin Physical Graffiti. Un canto a la amistad.
2. Un grupo de pandilleros liderados por un Michael Jackson cada vez menos oscuro, con pelo largo y grasiento, despliega una coreografía amanerada en las profundidades de alguna estación de subte de EEUU. Sí, Bad fue dirigido por Martin Scorsese.
1. Vemos a Thom Yorke lookeado con campera de cuero en el asiento trasero de un auto, viajando en la noche por una ruta desolada. De un momento a otro en la carretera aparece un hombre y el vehículo comienza a perseguirlo. La vuelta de tuerca del final es lo más brillante de esta gema de Jonathan Glazer. Veamos y escuchemos a Radiohead con Karma police.
viernes, 22 de febrero de 2008
Cinco discos que están en todas las casas.
4. El amor después del amor. Fito Páez. 1992 fue, merecidamente, el año de mayor popularidad de Rodolfito, y este disco (justamente de ese year) está compuesto por una catarata de canciones imbatibles. Lo escuché mucho, pero nunca lo tuve. Demasiados hits para mí.
3. Bob Marley. Legend. Este es otro que yo no tengo, porque no me gusta el género. Pero me pongo de pie ante el gran Robert Nesta y este compilado de reggae para todo público. Tan de todo público que para mí, le faltan un par de perlas como Africa Unite, Lively up yourself, Iron lion zion, Sun is shining y Roots, rock, reggae, temas que me gustan, a mí que no me gusta Bob.
2. Jump back. The best of the Rolling Stones (1971-1993). El disco que tienen hasta los gerontes que todavía viven la antigua rivalidad entre Beatles y Stones. Son 18 buenas canciones de los Rolling, pero no son las mejores. Ay Mick. ¡Cómo no vas a poner She's so cold!
1. Nirvana. MTV Unplugged in New York. El disco póstumo de Kurt Cobain. La banda que reavivó la llama del rock en los 90's tocó en MTV sin su instrumento esencial, la electricidad. Un show increíble y conmovedor, con Kurtco cantando con una tristeza que parecía premonitoria. Belleza nene, belleza.
Recordemos a Nirvana haciendo esta linda canción de Bowie.